Frédéric Chopin
Frédéric Chopin nació en Żelazowa Wola, una población cercana a Varsovia, el 1 de marzo de 1810. Su padre, Nicholas Chopin, era un emigrante francés que ejercía como profesor particular, mientras que su madre, Justyna Krzyżanowska, era polaca. Chopin tuvo una hermana mayor y dos menores. Un año después de nacer Chopin, toda la familia se trasladó a Varsovia. Allí, Frédéric compuso música a partir de los siete años, actuando en público desde los ocho. Aunque estudió con Adalbert Zywny, se puede decir que fue autodidacta en su forma de tocar el piano, con técnicas tan poco convencionales como tocar las teclas negras con el pulgar. En 1825, Chopin tocó ante el zar Alejandro I de Rusia, al inaugurar de forma oficial el parlamento polaco, que le regaló un anillo de diamantes tras su actuación.
A los 16 años, ingresó en el Conservatorio de Varsovia, estudiando composición con Józef Elsner, a quien dedicaría su primera sonata para piano en 1828. Chopin se graduó en sólo tres años, y en agosto de 1829, se trasladó a Austria, donde ofreció conciertos privados para la aristocracia local, además de una actuación en el Teatro Kärntnertor de Viena, donde obtuvo un gran éxito. De regreso a Varsovia se dedica más a la composición que a la interpretación, y, entre 1829 y 1830, escribe sus dos conciertos para piano. Bien recibido por el público y la crítica, aprovechó el éxito de sus conciertos para realizar una gira, el año 1830, por Breslavia, Dresde y Praga, y en 831 en Viena, donde recibió los elogios de la crítica. Pero esta gira que Chopin tenía previsto realizar por toda Europa tuvo que interrumpirse a causa de la Insurrección Polaca, cuando los nacionalistas intentaron, sin éxito, liberar al país de los rusos. Cuando Varsovia cayó, en septiembre de 1831, en manos, Chopin respondió con su Étude Op. 10, nº 12, conocido como el “Estudio Revolucionario"; considerado como su primera obra madura de Chopin, puesto que, en ella, estableció su propio estilo de composición, en el que se aprecia un tono sutil que contrasta con un trabajo rápido e intrincado de los dedos.
A finales de 1831, se trasladó a París, por entonces capital musical de Europa, donde se hizo famoso entre la gente adinerada, aunque no entre el público que pagaba en los conciertos. Publicó su música con éxito, obteniendo unos importantes ingresos gracias a la enseñanza, lo que le permitía mantener un criado, un carruaje y vestir las elegantes ropas que le gustaba llevar. Gracias a sus actuaciones en círculos influyentes y a la publicación de su música, pronto llamó la atención de Robert Schumann, que comentó en su popular revista musical: "¡Hay que quitarse el sombrero, caballeros, un genio!". Chopin era propenso a los cambios de humor y, a pesar de que hoy se le considera uno de los más grandes compositores de música romántica, no era especialmente romántico, prefiriendo evitar dar a sus piezas títulos emotivos o descriptivos, sino un tipo y un número directos. En los círculos artísticos de París, entabló amistad con compositores románticos como Giacomo Meyerbeer, Hector Berlioz y Franz Liszt, además de con el pintor Eugène Delacroix. Sin embargo, no solía acompañarse por artistas, sino de la alta sociedad. En esta época escribió la primera de sus cuatro baladas.
A partir de 1835, Chopin mantuvo una relación sentimental con María Wodzińska, una emigrante polaca residente en París. Relación que estuvo a punto de desembocar en matrimonio en 1837 pero que, al final, quedó en nada, probablemente porque los padres de María no aprobaban a un pianista de salud débil. Chopin mantuvo entonces una breve relación con la condesa polaca Delfina Potocka, una de sus numerosas alumnas. Una tercera relación fue más duradera, con la novelista Aurore Dudevant, más conocida por su seudónimo George Sand, escritora de novelas sensacionalistas. En 1838, la pareja y los dos hijos de ella, se trasladaron para pasar una larga estancia en la isla de Mallorca. En un principio, el clima y paisaje mediterráneos encantaron a Chopin, pero, el viaje, no tardó en convertirse en un desastre debido a una serie de días de lluvia que afectaron seriamente a la salud de Chopin; a pesar de lo cual compuso sus famosos 24 preludios. Chopin, que siempre había tenido algo de tos en invierno, mostraba ahora síntomas de tuberculosis, que en aquella época, se consideraba una enfermedad muy contagiosa, por lo que la pareja fue desalojada de su villa quemándose sus ropas. Sand y Chopin se trasladaron a un monasterio en desuso en Valdemossa, donde pasaron los dos meses siguientes. Finalmente, la pareja se trasladó a Marsella; tras un breve viaje a Génova recorrieron la Provenza, aunque la salud de Chopin no mejoró.
Chopin y Sand permanecieron juntos hasta 1847, pasando los veranos en la finca de Dudevant en Nohant, cerca de Bourges. Allí, Chopin componía al piano y Dudevant escribía sus novelas. Su relación, platónica durante años, se agrió por los hijos de Dudevant. Tras su separación, la pareja sólo tendría un breve encuentro durante el resto de sus vidas.
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Chopin, en sus primeras obras, recibió una clara influencia de compositores como Johann Nepomuk Hummel; Carl Maria von Weber; y Friederich Kalkbrenner. Johann Sebastian Bach fue otro de los que influyeron en el maestro, algo que se aprecia en el uso de técnicas contrapuntísticas (combinación de dos o más partes musicales) en los preludios y estudios de Chopin. Otro compositor al que Chopin apreciaba era Wolfgang Amadeus Mozart.
Chopin adoptó la forma musical del "nocturno" (piezas cortas de un solo movimiento destinadas a crear la calma y estimular la reflexión), creada por el compositor irlandés John Field; embelleció el formato para hacerlo más expresivo. Otra fuerte influencia apreciada en los “nocturnos”, procede del estilo de canto ligero y melódico conocido como “bel canto”, popular en las óperas italianas del siglo XIX. También incorporó a su obra elementos de las danzas populares polacas, como la mazurca y la polonesa. Posiblemente, una estrategia encaminada a promover la cultura polaca en una época en la que Polonia estaba seriamente amenazada por las potencias extranjeras. Las melodías y los ritmos de la música folclórica polaca son más evidentes en los finales de sus conciertos para piano. Chopin se alejó muy ocasionalmente de su querido piano y compuso piezas para flauta y violonchelo. También exploró el vals, aunque lo idealizó y no lo utilizó para bailar. Por encima de todo, en términos de historia musical, Chopin fue un compositor de música romántica, aunque no todos los críticos musicales se han mostrado entusiasmados con su obra; algunos citan una debilidad en su sentido de la forma, aunque otros han señalado que redujo la forma de sus piezas más cortas para enfatizar sus patrones armónicos.
A partir de mediados de la década de 1840, Su enfermedad se fue agravando, lo que no le impidió realizar en el verano de 1848 unas actuaciones privadas en casas inglesas y escocesas. Entre su público se encontraba la reina Victoria. Su salud continuó empeorando, y su última actuación pública fue para recaudar fondos para los refugiados polacos en 1848. Murió de tuberculosis el 17 de octubre de 1849 en su apartamento del número 12 de la plaza Vendôme de París. En su funeral, se interpretó la famosa Marcha Fúnebre de la Sonata en si bemol menor de Chopin junto con el Réquiem de Mozart. En su tumba, en el cementerio del Père Lachaise, se depositó una cantidad de tierra procedente de Polonia, mientras que su corazón fue enviado a la Iglesia de la Santa Cruz de Varsovia para ser enterrado allí.
Chopin contribuyó decisivamente a que el piano se convirtiera en el instrumento favorito de los melómanos del siglo XIX. Gran cantidad de compositores se inspiró en él para crear piezas musicales ligeras, adecuadas para ser interpretadas en los elegantes salones de la clase acomodada. El estilo idiomático de la música para piano de Chopin rompió con el estilo tradicional de compositores como Ludwig van Beethoven e influyó enormemente en compositores como Franz Liszt, Claude Debussy, Gabriel Fauré, Richard Strauss y Sergei Rachmaninoff. Debussy dedicó sus 12 estudios a la memoria de Chopin, y ,en una ocasión, dijo: "Chopin es el más grande de todos nosotros, porque a través del piano solo, lo descubrió todo" . La obra de Chopin sigue siendo inmensamente popular. Como señaló Oscar Wilde: "Después de tocar a Chopin, me siento como si hubiera estado llorando pecados que nunca cometí y lamentando tragedias que no eran mías".
Una interesante obra que merece ser escuchada: Nocturne in E Flat Major (Op.9 No.2)
Ramón Martín







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