Johann Strauss – hijo

 




Johann Strauss nació en St. Ulrich (Austria), el 25 de octubre de 1825. Fue el hijo primogénito del músico Johann Baptist Strauss y hermano de los compositores Josef Strauss y Eduard Strauss. Su nacimiento fue motivo para que su padre se casara con Anna Streim, a la que había dejado embarazada.
    Destinado por su padre a una profesión técnica, al igual que ocurrió con su hermano Josef, Johann hizo gala de tener el mismo comportamiento indisciplinado del que hizo gala su padre, en el Instituto Politécnico en que se había matriculado. Cuando su padre le escuchó practicar con el violín, le arrebató el instrumento, pero, al día siguiente, su madre le compró otro violín, al tiempo que hablaba con un amigo para que pudiera practicar en su casa. Recién cumplidos los seis años compuso su primer vals.
    Recibió clases del concertista Amon, a quien pagaba ofreciendo los conocimientos obtenidos de música, para dar clases de piano a los niños vecinos. Más tarde solicitó permiso para tocar con una orquesta en establecimientos de hostelería. En 1844 fundó su primera orquesta; orquesta que, cinco años más tarde, se uniría a la de su padre, al morir este. El 15 de octubre debutó obteniendo un importante éxito junto a su orquesta en el café "Dommayer", uno de los principales salones de baile vieneses de la época.

La editorial Mechetti, publicó sus primeras composiciones, desencadenándose una lucha, en el terreno musical, entre padre e hijo; donde ambos pusieron todo su empeño en ganarse a los críticos de la prensa. En el verano de 1847 la familia se reconcilió. Se cuenta que en la víspera del santo del padre, le tocó una serenata, con lo que este no tuvo más remedio que perdonarle. Como hemos comentado anteriormente, al morir su padre en septiembre de 1849, se hizo cargo de la orquesta de su progenitor. Sería en los funerales celebrados el 11 de octubre, cuando haría la primera salida a escena con la orquesta paterna, tocando el Réquiem de Mozart. Pronto surgió un problema, ya que los componentes de la orquesta paterna se oponían al joven sucesor, por lo que a éste no le quedó más remedio que disolver eventualmente la orquesta y reorganizarla.
    Strauss fue capaz de revitalizar el vals al ennoblecer una danza campesina para convertirse en el entretenimiento de la Corte Real de los Habsburgo; una música que representa, a la perfección, el espíritu alegre y sentimental que presidió la Viena del siglo XIX. Strauss es sinónimo de vals. 
    Con 28 años disponía de un cuerpo orquestal compuesto por 300 instrumentalistas, repartidos por varios conjuntos musicales, que tocaban en diferentes establecimientos y salones de baile. Strauss iba de un lugar a otro, a veces dirigiendo en más de seis estrados en una sola noche. Compuso alrededor de 500 obras de baile, de las cuales más de 150 corresponden a valses. La cumbre de su proceso creativo sería sin duda el vals El Danubio Azul. En 1868 el Príncipe de Gales —futuro Eduardo VII— le invitó a viajar a Londres donde ofreció seis conciertos. En 1870 renunció a la dirección de la orquesta cediendo el puesto a sus hermanos Josef y Eduard, para dedicarse, por completo, a la composición. En 1871 presentó Indigo y los cuarenta ladrones, título que fue cambiado posteriormente a 1001. Tres años más tarde siguió El murciélago. En 1876 fue invitado a Boston (EE.UU) donde ofreció un concierto al conmemoraraes el 100 aniversario de la declaración de la independencia.

En 1878 moriría su esposa Hetty Treffz (Jetty), cantante de ópera. Tras un breve matrimonio con otra cantante, Angélica Dietrich, una mujer 25 años menor que él y que lo abandonó con un amigo, se casaría con Adele Deutsche, viuda del hijo de uno de sus amigos, un personaje noble que le animó a dedicarse de nuevo a la opereta. Los resultados fueron Una noche en Venecia en 1883 y El barón gitano en 1885; y en el año 1888 creó el famoso Vals del emperador. Su última obra, tal vez la más alegre, fue Sangre vienesa.

Johann Strauss falleció de neumonía en Viena, célebre y rico, el 3 de junio de 1899, siendo sepultado en el Zentralfriedhof de Viena (Cementerio Central de Viena)




Su padre Johann Baptist Strauss dijo en cierta ocasión: "¡Ahora el granuja de Johann también quiere escribir valses y no tiene ni idea!". Palabras que corrieron como la pólvora. Su padre no quería que Schani, como todos le apodaban (Johann en vienés), se convirtiera en músico. Al fin y al cabo, ¡él era el actual rey del vals! Incluso intentó en vano impedir el debut de su hijo el 15 de octubre de 1844 en el Dommayers Casino.




Los interesados en adquirir este tratado sobre el siglo XIX en España, podéis hacerlo en Amazon mediante los siguientes enlaces: Tapa blanda por 8,32€ y Versión Kindle (con posibilidad de hacerlo en otros formatos) por 3,00€




Ramón Martín


Comentarios

Entradas populares