Pedro Calderón de la Barca

 


  

    Pedro Calderón de la Barca, es uno de los mejores representantes del magnífico siglo XVII. Fue testigo de tres reinados, los ejercidos por: Felipe III, Felipe IV y Carlos II, una Europa agotada por la Guerra de los Treinta Años y el lento declinar de la monarquía. El Siglo de Oro español, fue también el siglo de barro y crisis.

    Calderón nace en Madrid, el 17 de enero del año 1600, descendiente de una familia de hidalgos y burócratas. La muerte de su madre en 1610 y el autoritarismo de su padre, que morirá en 1615, hacen que Calderón crezca influido por sus hermanos Diego y José, pero, sobre todo, por su estancia en el Colegio Imperial de los Jesuitas y, posteriormente en las Universidades de Alcalá y de Salamanca, permaneciendo en esta última, hasta 1615. Probó suerte como poeta de certámenes y justas y quedó fascinado por las comedias de Lope, que por entonces triunfaba en los corrales del Príncipe y de la Cruz.

    Con la llegada al trono de Felipe IV, trayendo de la mano al valido Conde Duque de Olivares en 1621, llega una nueva época, opuesta al pacifismo de Lerma. Se recupera una política agresiva que afirma a España como potencia. Estas reformas en el interior, unido al deseo de independencia frente al pensamiento burgués del norte de Europa, dan lugar al imparable ascenso creativo de Calderón. Escribe comedias cortesanas como Amor, honor y poder (su primera obra de éxito, estrenada en 1623); comedias de enredo como La dama duende o Casa con dos puertas; dramas como El sitio de Breda; tragedias como El príncipe constante; o de personajes como Luis Pérez el Gallego y La devoción de la cruz.

    Entre 1630 y 1640, Calderón es ya, un clásico de su tiempo. Es la década de El Tuzaní de las Alpujarras, que cuenta la sublevación de los moriscos frente a Felipe II; las grandes tragedias bíblicas como Los cabellos de Absalón, y de honor como El médico de su honra o El pintor de su deshonra. Es también la década de El alcalde de Zalamea, de El mágico prodigioso. Pero, la obra cumbre de este período, y quizá de toda su dramaturgia, es La vida es sueño, drama sobre la libertad del hombre. Durante esta etapa Calderón entra en palacio, de la mano de Olivares para producir sus primeras obras cortesanas, al tiempo que dirige las representaciones teatrales. En 1634 escribe el auto sacramental El nuevo Palacio del Retiro, encargo del Valido para rememorar la edificación del Real Sitio, donde comenzarán a representarse, grandes espectáculos, como El mayor encanto Amor. Por tales servicios al rey, en 1636 recibirá de Felipe IV el hábito de Caballero de la Orden de Santiago.


    A esta década de plenitud creativa, sucede la crisis. En 1643 cesará el conde duque de Olivares, como Valido. Calderón participa en la guerra con Cataluña hasta el año 1642. En esta guerra, muere en 1645, su hermano José, y dos años después, también morirá su hermano Diego. En esta época, nace su hijo natural Pedro José. En 1644, tras las muertes de la reina Isabel de Borbón y del príncipe Baltasar Carlos, se cierran los teatros públicos durante cinco años. El dramaturgo se queda sin espacio para el oficio, que le ha dado fama y prestigio.

    En 1649 se reabren los teatros, pero Calderón está en crisis, tanto espiritual como profesional. La necesidad de seguir contando con ingresos, le lleva a de convertirse en secretario del Duque de Alba y a ordenarse sacerdote en 1651. En 1650 Felipe IV se ha casado con Mariana de Austria, lográndose en 1652 la paz con Cataluña. Calderón, que ocupa desde 1653, la Capellanía de la Catedral de los Reyes Nuevos de Toledo, está en otra nueva etapa creativa, adentrándose en la última etapa de su producción dramática. Compone, entre 1630 y 1640 los primeros y espléndidos autos sacramentales, El gran teatro del mundo o La cena del rey Baltasar. En 1663, tras su regreso a Madrid, después de su estancia en Toledo, hasta su muerte se dedicará, exclusivamente, a escribir estas piezas de teatro sacro. Los personajes alegóricos pueblan el tablado, representando el pensamiento más ortodoxo, frente a la herejía, a pesar de lo cual, al intentar representar en el auto Las pruebas del segundo Adán, la imposición de las leyes de limpieza de sangre a la figura de Cristo, fue objeto del acoso del Santo Oficio.

    Calderón es el autor que, más asiduamente, escribirá obras basadas en fábulas mitológicas, para el Palacio del Buen Retiro. En 1640 se construye un gran Coliseo, donde se ponen en escena, obras como La púrpura de la rosa, La fiera, el rayo y la piedra o Las fortunas de Andrómeda y Perseo, que Calderón continuará escribiendo y vigilando, incluso con la llegada al trono de Carlos II. Para el Carnaval de 1680, compondrá la espléndida comedia Hado y divisa de Leónido y Marfisa.

    En mayo de 1681, cuando se encuentra acabando los autos destinados al Corpus de ese año muere, es el 25 de mayo de 1681. Es enterrado con todos los honores, revestido de sus ornamentos sacerdotales y del hábito de la Orden de Santiago, es llevado, de acuerdo a su testamento, “descubierto, por si mereciese satisfacer en parte las públicas vanidades de mi mal gastada vida”.


Fuentes; WikipediA, Rincón Castellano, Cervantes Virtual

Imagen: Pinterest

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